El Último Espectáculo de Opera Cantonesa por las Divas Habaneras en Una Tierra China

Desde siglo XIX, la cultura china cantonesa llegó a la isla bella de Cuba, llevada por los culíes chinos como un proceso de mantener sus costumbres a lo chino en una nueva tierra mientras una integración ajustada a la sociedad cubana contemporánea. Durante más de un siglo de los chinos en Cuba, evolucionó una opera y danza basada en la opera cantonesa, combinada con influencia de España y de África, así que mantenía su nombre opera cantonesa, pero también incluía instrumentos como conga, bajo, violín y trompeta, aparte de percusión china, erhu, pipa, guzheng y suona, también se llama la trompeta china.

Caridad Amarán, nacida en 1931, y Georgina Wong Gutierrez, nacida en 1929, eran las últimas dos divas vivas de la Opera Cantonesa Kwok-Kwong (国光/國光) en la Habana, la capital de Cuba. Caridad Amarán con cara europea y piel ligera sin sangre china, era una adoptiva por su compadre, Fong Piu (方标/方標), un trabajador sincero de Kaiping (开平/開平), cuando Amarán tenía seís años. Desde la adoptación de Amarán con su mamá por Fong, Fong le habló en el dialecto de Kaiping, una variación de cantonés, para capacitar a Amarán poder desempeñar en una opera cantonesa. Antes de su llegada a Cuba, Fong nunca aprendió a dar interpretación, sólo imitó a otros intérpretes de opera cantonesa en la Habana. Cuando tenía ocho años, Amarán empezó a ir al escenario con su compadre Fong, además, con un grupo de bailarín, se inaguró la Opera Cantonesa Kwok-Kwong. Allí en Kwok-Kwong Amarán conoció a su acompanía, Georgina Wong Guitarrez, cuyo padre era inmigrante chino de Enping (恩平), y su madre era cubana negra. Durante los 30s de siglo XX, vinieron otras operas cantonesas a Cuba, de San Francisco, Los Angeles, Honolulu y de Hong Kong, y dieron espectáculos a las comunidades chinas al visitar a Cuba. Por aprender más técnicas secretas con los visitantes chinos temporales, Amarán avanzaba mucha su técnica. A lo máximo, hubo cuatro operas cantonesas en la Habana. Hasta el fallecimiento de Fong, nunca hubo estado de regreso para China, desde su primera visita a Cuba. No obstante, Caridad podía dominar el cantonés por su compadre, y les enseñaba a otras bailarines a imitar las transcipciones de opera cantonesa. Hasta que Amarán y Wong entraban a la universidad, pararon de dar interpretación. Sin embargo, las Divas Habaneras estaban en sus vidas universitarias cuando la confusión de la revolución cubana contra el déspota, Bautista, ocurió. Seguir la reforma estatal por el Castro, las divas se entraron al nuevo sistema social para trabajar. Wong se mudó fuera del Barrio Chino tras su casamiento, y Amarán se quedó hasta la actualidad. Por tres décadas, las Divas nunca se reunian, mientras tenían vidas con sus propias familias. Por lo tanto, ninguna actividad de la Opera Kwok-Kwong se sucedía.

Muchos años atrás, a Wong le contaron que Amarán vivía todavía en el Barrio Chino, las Divas Habaneras se volvieron a reunir por otra vez. Por lo tanto, los momentos artesenales de juventud evocaron el fuego de reiniciar su pasión de desempeñar en escenario, sin embargo, el arte y el baile de cubanos chinos cantoneses eran decreciente tras 1959 por muchas reformas estatales. Hubieron una docena de divas en la Opera Cantonesa Kwok-Kwong en los 50s, y se quedaron dos divas, Amarán y Wong. Por toda la vida, Amarán y Wong nunca conocieron la tierra china, la Provincia de Guangdong en China, donde vinieron el compadre de Amarán, Fong Piu, y el padre de Wong. Aunque Wong era de origen china cantonesa y cubana negra, su padre nunca le habló en chino cantonés, para Wong poder integrar a la sociedad cubana, así que su nivel de chino cantonés era limitado, mientras que Amarán no tenía ninguna sangre china, sino puede dominar chino cantonés a la perfeción, también con muchas expresiones tradicionales del dialecto de Kaiping donde vino su compadre Fong. En el práctico de vocal y baile de la opera, Amarán era la traductora de las partituras de opera cantonesa, que se dice gong chi pu (工尺譜) en chino. Aunque Wong no leia los caracteres chinos, pudio cantar por seguir a los sonidos, la clave y el ritmo de los instrumentos chinos, incluso la suona, también se llama la trompeta china, erhu, pipa, muyu y gu,y también otros instrumentos en Cuba, el violín, la trompeta, y la percusión cubana, a varios formas y estilos.

Todo esto fue desconocido fuera de la isla bella de Cuba nunca, hasta que el doctor Lau Pok Chi (劉博智) empezó a la investigación de sociedad, cultura e historia de cubanos chinos. Lau Pok Chi es ciudadano estadounidese, nacido en Hong Kong de ascendencia de Xinhui (新会/新會), se dedicaba a la fotografía de humanidad hasta su jubilación. Tras su encuentro con Amarán y Wong, hizo la primera grabación de las Divas Habaneras, y produjo una serie de videos sobre ellas y toda la historia china en Cuba. Las noticias de las Divas Habaneras fueron publicadas en varios canales de media en el Sur de China. En 2011, Amarán y Wong viajaron por varias ciudades en China, como Kaiping, Enping, Guangzhou (Cantón) y Hong Kong, para conocer personalmente los raíces de su compadre y padre. Dieron sus primeras interpretaciones de opera cantonesa en China por la primera vez de su vida. En 2014, viajaron por China por la segunda vez de su vida, esta vez cantaron en el escenario de Zumiao (祖廟), Foshan (佛山), donde era una ciudad destacada por su cultura y su arquitectura cantonesa. En 2015, la doctora S.Louisa Wei, doctorada en cinematografía, coprodujo la película Havana Divas (古巴花旦) con el productor Law Kar, que reproducía la vida cotidiana de las Divas Habaneras en Cuba, la historia de familias de Fong y de Wong, los edificios de sociedades chinas en la Habana y los momentos de las divas en China.